Desayuno. Una jornada intensa y fascinante que nos lleva desde el corazón geotérmico del país hasta las playas negras del Atlántico. Partimos desde Geysir, donde el Strokkur sigue
recordándonos la fuerza viva del subsuelo islandés. Continuamos por el valle de Þjórsárdalur, una región menos transitada y de gran belleza natural, hasta llegar a Hjálparfoss, una cascada
doble rodeada de formaciones de lava. Más tarde alcanzamos Seljalandsfoss, la famosa cascada tras la cual se puede caminar, y la cercana Íráfoss, más discreta y tranquila, perfecta para disfrutar sin multitudes. Al mediodía nos espera un almuerzo cálido y local en Skálakot Manor, elegante granja familiar rodeada de praderas. Degustaremos una sopa de cordero tradicional servida con tabla de quesos y embutidos islandeses para compartir, acompañada
de pan casero. Un encuentro con la Islandia rural más genuina, donde la hospitalidad sigue siendo parte del paisaje. Después del almuerzo, pausa dulce en Faxi Bakery, donde el aroma a
pan recién horneado invita a detenerse y disfrutar un café. Quien lo desee podrá probar el famoso rollo de canela islandés. Continuamos hacia la imponente Skógafoss, una de las cascadas más poderosas del país, y luego hacia el glaciar Sólheimajökull, donde las lenguas de hielo descienden hasta el valle. Terminamos el día en la espectacular playa de Reynisfjara,
con sus columnas de basalto y el rugido del Atlántico, antes de llegar a Vík, el pueblo más meridional de Islandia. Alojamiento. Cena.
NOTA: En Vik utilizaremos hoteles 3*** SUP debido a que esta localidad no cuenta con hoteles de cat. Superior.