El recorrido comienza en Beijing, capital política y cultural del país, donde los viajeros conocerán joyas de la historia china como la imponente Plaza Tian An Men, la Ciudad Prohibida y la Gran Muralla.
También habrá tiempo para apreciar la vida local en el Templo del Cielo, el Palacio de Verano y el contacto directo con familias residentes. Beijing revela la fuerza de sus dinastías y la energía vibrante de la China actual.
La siguiente escala es Xian, punto clave de la Ruta de la Seda y célebre por el Ejército de Terracota, conjunto escultórico único en el mundo que custodia la tumba del primer emperador Qin. Sus murallas, pagodas y templos transmiten la grandeza de una ciudad que fue capital de varias dinastías y puerta de contacto entre Oriente y Occidente.
Desde Chongqing, la experiencia se traslada al agua para un crucero inolvidable por el río Yangtsé, atravesando las célebres Tres Gargantas. A bordo se combinan visitas culturales como Fengdu o la Ciudad del Emperador Blanco, con espectáculos tradicionales, gastronomía y momentos de relax entre paisajes imponentes.
La ruta continúa en Hangzhou, famosa por el Lago del Oeste, sus plantaciones de té verde y su legado cultural ligado al Gran Canal Imperial. Aquí los viajeros descubrirán templos históricos, museos dedicados a la medicina tradicional y espectáculos al aire libre que muestran la riqueza espiritual y estética de esta región.
Finalmente, el viaje culmina en Shanghai, la gran metrópolis del este de China. Sus jardines clásicos contrastan con los rascacielos ultramodernos, como la Shanghai Tower, y el dinamismo de su vida urbana se vive en paseos por el Bund, sus calles comerciales y un crucero nocturno por el río Huangpu.
Una ciudad vibrante que simboliza la China del futuro y cierra con broche de oro esta travesía por la milenaria cultura china.